Oceanica

Música, Cine, Libros, TV...

Mitos griegos

Dom 27 Ene, 2008 GMT

Andrómeda

La madre de Andrómeda, Casiopea, desafió a las ninfas del mar que formaban parte del séquito de Poseidón, el dios marino del Tridente: Las Nereidas.

Casiopea se jactó de ser ella y su hija más bellas que las mismas, lo que provocó que acudieran directamente al dios de los mares en reclamo de justa venganza (una de las cosas que los griegos consideraban más reprobable era la soberbia).

La inocente Andrómeda fue encadenada a una roca, quedando a merced, por el pecado de su progenitora, de un monstruo marino que la engulliría para calmar la ira de Poseidón por tal afrenta.

Perseo, iba en ese momento volando por el cielo a lomos de su caballo alado Pegaso, y conmovido por la bella muchacha, que expiaba las culpas de su madre cercana a una segura muerte atada a la piedra, sintió un súbito amor por la misma y le hizo prometer a su padre que si la salvaba se la daría como esposa.

Perseo la salvó.

Pero el enlace no fue fácil, pues ella estaba prometida a su tío Fineo. Pero el héroe salió airoso de la trampa que éste le tendió, convirtiendo en piedra a él y sus secuaces.

Finalmente vovlieron a la tierra de él, Argos, y tuvieron seis hijos: el mayor, Perses, se dice que es el ancestro de los Persas.

Tras su muerte, Andrómeda fue situada por Atenea entre las constelaciones del cielo del norte, cerca de Perseo y Casiopea.





En: Mitos griegos
Permaenlace: Andrómeda
Comentarios: 14
Leído 5549 veces.



Mar 16 Oct, 2007 GMT

Mnemósine: DIOSA DE LA MEMORIA

En la mitología griega, Mnemósine (en griego Mνημοσυνη) es la personificación de la memoria y madre (con Zeus) de las nueve musas.

Cita:
Las alumbró en Pieria, amancebada con el padre Crónida, Mnemósine, señora de las colinas de Eleuter, como olvido de males y remedio de preocupaciones. Nueve noches se unió con ella el prudente Zeus subiendo a su lecho sagrado, lejos de los Inmortales. Y cuando ya era el momento y dieron la vuelta las estaciones, con el paso de los meses, y se cumplieron muchos días, nueves jóvenes de iguales pensamientos interesadas sólo por el canto y con un corazón exento de dolores en su pecho, dió a luz aquélla, cerca de la más alta cumbre del nevado Olimpo. Hesíodo, Teogonía


Fuente: http://clio.rediris.es/fichas/ant_musas_hesiodo.htm

Finalizada la guerra con los Titanes

[ De la Wikipedia: En la mitología griega, los Titanes —masculino— y Titánides (o Titánidas) —femenino— (en griego antiguo Τιτάν, plural Τιτᾶνες) eran una raza de poderosos dioses que gobernaron durante la legendaria edad dorada. Los Titanes fueron doce desde su primera aparición literaria, en la Teogonía de Hesíodo; en la Biblioteca de Apolodoro se añade un decimotercero, Dione, una doble de Tea. Estaban relacionados con diversos conceptos primordiales, algunos de los cuales simplemente se extrapolaban de sus nombres: el océano y la fructífera tierra, el sol y la luna, la memoria y la ley natural. Los doce Titanes de la primera generación fueron liderados por el más joven, Crono, quien derrocó a su padre, Urano (‘Cielo’), a instancias de su madre, Gea (‘Tierra’).

Posteriormente los Titanes engendraron una segunda generación, notablemente los hijos de Jápeto: Prometeo, Epimeteo, Atlas y Menecio.

Los Titanes precedieron a los doce olímpicos, quienes, guiados por Zeus, terminaron derrocándolos en la Titanomaquia (‘Guerra de los Titanes’). Muchos de ellos fueron entonces encarcelados en el Tártaro, las profundidades del inframundo.]

los dioses le pidieron a Zeus que creara divinidades capaces de cantar el nuevo orden establecido en el Universo. Disfrazado de pastor, Zeus se unió durante nueve noches consecutivas con Mnemosine, hija de Gea y Urano, hermana de Kronos y Okeanos. Mnemosine, personificación de la memoria, "sabe todo lo que ha sido, es y será " ; posee el conocimiento de los orígenes y de las raíces, poder que traspasa los límites del más alla. En Lebadea, ciudad de Beocia, existía una fuente con su nombre, de donde tenían que beber los asistentes al oráculo de Trofonio para tener acceso a la revelación. En las regiones infernales, en el oscuro reino de Hades, existía también una fuente de Mnemosine, a la que se le oponía la de Lete, el río del olvido, del que bebían los difuntos para olvidar su vida terrena. Para los griegos, los muertos son aquellos que han perdido la memoria.

De la unión de Zeus con Mnemosine nacieron las Musas .



Las musas en el Cine (I´m alive by ELO, Xanadú)

Psicológicamente podríamos decir, que de la unión de lo divino (los arquetipos del inconsciente colectivo) con la memoria se producen las artes, la inspiración y las manifestaciones de cultura. Las Musas eran sumamente sabias pues conocían todas las historias. Ellas suplen las ausencias de la tradición, teniendo acceso a la sabiduría de Mnemosine, el conocimiento de los orígenes y de las verdades eternas. Homero no las dota de atributos diferentes y eran invocadas primordialmente como deidades de la memoria. Y ya la Mitología nos da un indicio de la función arquetipal de la Historia, porque siendo las Musas personificaciones de la memoria, ellas son, contradictoriamente, "las vírgenes que procuran el olvido de los males y el fin de los pesares" (Hesíodo, Teogonía) endulzando las angustias de la humanidad. La genealogía hesiódica de las Musas las señala en número de nueve, entre las cuales se encuentra Clio. La tradición posterior, en tiempos relativamente modernos, les asigna atributos particulares a cada una, constituyéndose Clio en la personificación de la Historia. Su nombre significa gloria, honor, Ella canta comenzando por el principio, elogiando las hazañas de los héroes, anunciando los hechos importantes. Pero Clio no se interesa por la acumulación de datos, por los sucesos cotidianos, por la historia casuística o el tiempo profano. Ella canta sólo a lo significativo, a aquellos eventos que son algo más que el simple hecho, a los acontecimientos heroicos que tienen un sentido arquetipal, una resonancia psicológica. El pasado expuesto por Clio no es meramente la ubicación temporal de lo que sucedió anteriormente, no es una secuela de causas y efectos, es, más bien, una conexión con las realidades fundamentales, con el fondo del ser y la existencia. Tanto para Hesiodo, como para Homero o Empedodes, las Musas no representaban exclusivamente una memoria exacta del pasado. Eran las reveladoras de verdades escondidas, de una visión profunda e interior del pasado, que permitía revivir las relaciones auténticas, lo cual daba una verdadera sabiduría. Esto se incorpora a la tradición griega de que el conocimiento del pasado pertenecía los poetas, quienes tenían acceso a una facultad especial. Hasta el mismo Aristóteles consideraba que la poesía era la única capaz de obtener una enseñanza esencial de la secuencia temporal de hechos empíricos.

--------------------------------------------------------------------------
Otra vertiente importante de la Mitología de la Memoria en Grecia es la de la metempsicosis, doctrina de la transmigración y reencarnación, tal como aparece entre los pitagóricos. Ya no se trata de la memoria de los acontecimientos primordiales, como en las musas, sino del recuerdo de las existencias personales anteriores. Esta es una aproximación histórica. Es descubrir una trama en nuestras vidas pasadas y dispersas; rastrear nuestra propia historia a través de una anamnesis. Y es precisamente este recuerdo lo que sitúa a un hombre entre "los que saben". Grecia produjo un verdadero tratado de la memoria. Platón, por ejemplo, afirmaba que los perfectos no tienen necesidad de recordar ya que no han olvidado. El conocimiento de la verdad consistía en recordar las Ideas una vez observadas por el alma, La sabiduría dependía, por lo tanto, del recuerdo de esa realidad superior que era el mundo de las ideas. Pero la dimensión psíquica de esta mitología no se limita exclusivamente a las costas mediterráneas. Las prácticas de los chamanes siberianos intentan recuperar las existencias pasadas. En la India el olvido se equipara a la muerte, a la pérdida de uno mismo, mientras que la anamnesis implica la recuperación de la identidad y el sine que non de la inmortalidad. Buddha y Krishna pertenecen a los pocos que pueden recordar sus nacimientos y existencias pasadas. Y es esa memoria absoluta la que confiere el poder para liberarse del encadenamiento karmico, y la que permite el dominio del destino propio y la llegada a la sabiduría. Sólo conociendo el pasado, así como los efectos y repercusiones de nuestras conductas anteriores, podremos evitar la vuelta al sufrimiento y a la existencia, y podremos redimimos de la ley que nos impone las transmigraciones infinitas(Mircea Eliade, Mito y realidad). El Arte de la Memoria, desde sus fuentes griegas y latinas, hasta, los tratados renacentistas, nos muestra, también, la cara mítica del recuerdo. Cicerón había definido La Virtud como un hábito mental acorde con el orden natural y la razón. Dentro de una de las subdivisiones o partes de La Virtud, La Prudencia, o el conocimiento de lo que es bueno y es malo, se encontraba la Memoria. Los desarrollos medioevales de las enseñanzas de "Tullius", como los de Tomás de Aquino y Alberto Magno, hicieron de la memoria el hábito mental que nos facultaba para obtener lecciones morales y útiles del pasado, las cuales, a su vez, nos llevarian a una conducta prudente en el presente.



Fuente: http://www.kalathos.com/may2000/eidos.htm




En: Mitos griegos
Permaenlace: Mnemósine: DIOSA DE LA MEMORIA
Comentarios: 5
Leído 12999 veces.



Lun 17 Sep, 2007 GMT

ANDRÓGINO (Mitos Griegos X)

ANDRÓGINO




El término fue mencionado por primera vez por Platón, que en su obra El Banquete menciona a un ser especial que reunía en su cuerpo el sexo masculino y el femenino.
Según cuenta el mito platónico, estos seres intentaron invadir el Monte Olimpo, lugar donde viven los dioses, y Zeus, al percatarse de esto, les lanzó un rayo, quedando éstos divididos. Desde entonces, se dice que el hombre y la mujer andan por la vida buscando su otra mitad.



En: Mitos griegos
Permaenlace: ANDRÓGINO (Mitos Griegos X)
Comentarios: 0
Leído 2490 veces.



Lun 17 Sep, 2007 GMT

El complejo de Casandra (Mitos Griegos IX)

CASANDRA


En la actualidad, este síndrome viene a ser padecido por personas que no son creídas o creen no serlo. Sobretodo lo padecen mujeres que han sido violadas o creen haber sido violadas. Tanto en el caso de Casandra, como en el de estas mujeres, el descreimiento siempre acaba en tragedia. En la actualidad, los casos más leves desarrollarán una neurosis o síntomas psicosomáticos y en los más graves una psicosis. Algunas mujeres que no son creídas, pueden llegar a ser consideradas responsables del abuso.

http://sogradargos.blogspot.com/2006/10/sndrome-de-casandra.html

CASANDRA

El dios Apolo era un gran seductor. Casandra, princesa troyana, hija de los reyes Príamo y Hécuba, lo cautivó por completo. Así, el Dios del Sol empezó a seguirla allá adónde iba. Casandra tenía mucha personalidad, y conocía sobradamente el temperamento superficial y enamoradizo, así como voluble y caprichoso de Apolo, por lo que se mostraba más que reacia a cualquiera de sus intentos de aproximación. Desesperado, le prometió un don divino: el de la adivinación, si accedía a ser suya voluntariamente. Así, fue instruyéndola en el arte de la profecía, deslumbrándola. Llegó un momento en que la hermosa y joven princesa se sintió tan poderosa con su nueva gracia, que cuando su dador la reclamó, le rechazó henchida de orgullo.

El Dios solar, engañado y burlado como se sentía, al tiempo que amargado por su notorio fracaso, se vengó de ella en silencio: le privó de la persuasión. Quedó pues condenada fatalmente a que sus pronósticos no fueran creídos. Así, cuando Paris trajo a Helena a Troya, advirtió que la catástrofe y la desgracia se cernirían sobre la ciudad. Todos la tomaron por loca y la despreciaron. Desconocía que su frustrado enamorado le había quitado el poder de convicción, y no entendía porqué si sus vaticinios acababan cumpliéndose, nadie la creía jamás. Para los demás, ella no era sino una especie de vidente ridícula y tarada. Intentó entrar en vano la entrada a la ciudad del Caballo de Troya (sí, de ahí viene el nombre de los virus informáticos tan en auge en este segundo milenio: los troyanos o puertas traseras que permiten que nuestros PC sean controlados remotamente por un hacker, y que se cuelan sin percatarnos…), lleno de guerreros aqueos, advirtiendo que se trataba de una trampa. Una vez más no la dieron crédito. Uno de los guerreros aqueos que salió del funesto caballo, Ayax, quedó deslumbrado ante su belleza. Casandra corrió, ante su inminente persecución, hasta refugiarse en el templo de Atenea, en el que fue violada por el guerrero. Tras este hecho, la estatua de la diosa de la sabiduría empezó a retumbar; varios troyanos llegaron y al contemplar como temblaba furiosamente la escultura de Atenea y ver a la pobre Casandra ultrajada con sus ropajes rasgados, mataron a Ayax lapidándole a pedradas.

Áyax y Casandra por Solomon Joseph Solomon , 1886.

Fue finalmente secuestrada por los aqueos y entregada como concubina a Agamenón, que se enamoró de ella al instante. Tras su violación, incapaz de responder al impulso masculino de su pareja, se limitó resignadamente a seguir con su existencia adelante, con un vacío interior silencioso y descomunal. Quedó embarazada de gemelos, y la maternidad le devolvió la ilusión. Pero una nueva visión lo enturbió todo y le dijo a Agamenón que su esposa, ayudada a su vez por su amante, daría muerte a ambos. La tomó por loca y no la creyó. Finalmente, así murieron, como Casandra predijo, si bien sus dos hijos gemelos sobrevivieron y ninguno de ellos heredó su fatal don profético.

La facultad de Casandra era inútil porque no iba acompañada del don de la persuasión. ¿De qué serviría avanzar desastres si los demás no dan credibilidad alguna al que los profetiza? Sólo para aumentar el dolor. ¿Se puede evitar un destino fatal si se tiene una precognición sobre el mismo? Si se pudiera, la profecía no se cumpliría finalmente, con lo que no existiría tampoco, salvo que se adivinasen desastres de todo punto inexorables.

Hay que tener cuidado con los regalos de los dioses.

Eric Shanower tiene una perspectiva psicológica moderna de Casandra en el libro Age of Bronze: Sacrifice . En él, la niña Casandra sufre un abuso por parte de un hombre que se hace pasar por dios. Este la amenaza diciéndola "¡Nadie te creerá!".

El síndrome de Casandra es un concepto ficticio, usado para describir a quien cree que puede ver el futuro, pero no puede hacer nada por evitarlo. En la película Doce Monos la Doctora Kathryn Railly investiga este síndrome y a aquellos que lo sufren. También sirve para describir la actitud de aquéllos que tienen el complejo de no ser creidos en sus vaticinios o predicciones.

Una persona con el sindrome de casandra siempre estará vaticinando desgracias. Es probable que en algunos casos estas desgracias lleguen a suceder, causadas por la propia actitud negativa del sujeto, fenómeno denominado "profecía autocumplida".

http://es.answers.yahoo.com/question/index?qid=20060619172455AAzSuP3

CASANDRA (Ismael Serrano)


Letra de Casandra

Interprete: Ismael Serrano
Disco: Sueños de un hombre despierto


Casandra vio en sueños el futuro
en la sombra de una pesadilla Casandra leyó
los versos de ese poema que aún no han escrito
los dioses que riendo la hirieron con su maldición.

Supo del hambre y de las guerras de siempre
de bufones celebrando el odio bailando entre hogueras,
de despedidas y de monstruos minerales
bebiendo insaciables la savia dulce del planeta.

Casandra vio a hombres y mujeres dormitando en sus burbujas
tras las máscaras del miedo, más también vio la luz del alba
asomar por la cancela que nadie jamás abrió.

Supo que aún quedaban esperanzas,
que otros sueños la esperaban.
Casandra habló a todos de sus sueños
más nadie la oyó.

Nadie creyó en Casandra y sus visiones
y la gente sólo vio en su augurio delirio y locura
la condenaron a vagar perdida y sola.
Herejía es mostrar la verdad descarnada y desnuda.

Abandonada, tras los años la encontró
un muchacho que andaba buscando esperanza y respuestas
Casandra habló con pasión de sus presagios
y de la luz del amanecer brillando tras la puerta.

Creo en ti Casandra, no estás loca.
Se besaron y en su boca florecieron madreselvas.
Dulce Casandra ponte de pie
yo te he conocido antes
quizá te soñé.

Hay quien duda ya y cree en la leyenda
juntos buscarán la puerta,
dulde mañana, yo no sé tu
creo en Casandra.

Hay quien duda ya y cree en la leyenda
Juntos buscarán la puerta,
dulce mañana, yo no sé tu,
creo en Casandra.

Casandra

En soledad, clavada de agonía,
vivo mientras la voz clama y augura,
por carecer, para mi desventura,
de credibilidad mi profecía.

Es mi palabra admonición sombría
de la amenaza trágica futura,
oída, no escuchada...Qué locura
tener a un sordomudo por vigía.

Oigo el grito de horror en cada canto,
detrás de la sonrisa veo el llanto,
y en la opulencia el fuego destructor.

¿A qué fin se me han dado estas visiones?
Soy la Sibila de las destrucciones,
considerada menos que un rumor.

Los Angeles, 2 de marzo de 1999

http://www.poesiadelmomento.com/luminarias/mitos/43.html





En: Mitos griegos
Permaenlace: El complejo de Casandra (Mitos Griegos IX)
Comentarios: 8
Leído 9623 veces.



Sab 15 Sep, 2007 GMT

Némesis : La Diosa de la Venganza (Mitos Griegos VIII)

NÉMESIS: LA DIOSA DE LA VENGANZA.

Si Temis era la diosa de la justicia y del orden, Némesis (hija de la Diosa Noche) era la de la retribución, la de la venganza. Contrarrestaba las desmesuras que la Diosa Fortuna hacía con algunos mortales cuando les daba demasiada dicha. Ello entronca con la propia cultura helénica, amante siempre del equilibrio y enemiga acérrima de todos los excesos. Asimismo, también se relaciona con el temor que los griegos tenían hacia la cólera divina. Ser demasiado dichoso o incluso excesivamente feliz no estaba “bien visto”. Némesis también ejercía una justicia retributiva, castigando los crímenes de los hombres con implacable severidad.

Zeus se enamoró de ella y empezó a perseguirla. Para huir de sus requerimientos amorosos, la diosa vengativa recurrió a innumerables metamorfosis, pero finalmente no pudo evitar que el Padre de todos los dioses la hiciera suya y alumbrara a la bellísima Helena, la que sería la causa de la Guerra de Troya (como refleja la película “Troya”, protagonizada por Brad Pitt).



En: Mitos griegos
Permaenlace: Némesis : La Diosa de la Venganza (Mitos Griegos VIII)
Comentarios: 6
Leído 8057 veces.



Jue 13 Sep, 2007 GMT

Aretusa (Mitos Griegos VII)

ARETUSA

Aretusa era una bella ninfa que buscaba aliviarse del calor, y se adentró en las aguas del dios río Alfeo, una vez se deshizo de sus ropas. Era tal su belleza que se quedó perdidamente enamorado de ella, y la quiso ceñir fuertemente con sus brazos. Aretusa huyó trémula de pavor, y pidió auxilio a su protectora Diana, diosa de la caza, la cual la envolvió en una espesa niebla para ocultarla de él y la transformó en un lago. Pero Céfiro, el dios del viento, traviesamente sopló y la neblina se disipó. El ardiente Alfeo vio en el sitio de su amada un lago y enseguida imaginó que había pasado. Entonces Diana Cazadora volvió a intervenir y abrió una grieta en el suelo para que Aretusa-lago penetrara en ella hasta el mismísimo Hades (el infierno) y así huir de su apasionado pretendiente. El río Alfeo se coló por la misma hendidura, pero ella ya había vuelto a la superficie. Una vez arriba, él salió tras de ella desde los subterráneos abisales e infernales, y ¡oh prodigio!, esta vez ella no rehuyó su destino, y ambos se fundieron en un abrazo sin fin, gozoso de éxtasis y plenitud. Los brazos de su ardiente amante la rodearon y ella se abandonó en ellos llena de amor.

Siracusa: Fonte Aretusa
Poidomani: Alfeo ed Aretusa



En: Mitos griegos
Permaenlace: Aretusa (Mitos Griegos VII)
Comentarios: 5
Leído 2746 veces.



Jue 16 Ago, 2007 GMT

La guerra de los sexos (Mitos Griegos VI)


Zeus y Hera, en "Jasón y los argonautas" (gran relato televisivo). Hera se disfraza de anciana para proteger a Jasón. Cree su marido que ello se debe a que el enemigo de Jasón, el usurpador Pelias, rinde culto a Poseidón en vez de a la diosa madre. Pero a Hera le gusta el joven y apuesto Jasón, y ese y no otro es el motivo de su protección especial.

En el Olimpo, los reyes de todos los dioses, Hera y Zeus, casados eternamente (cuarta esposa de él), no se llevaban bien.
Zeus provocaba constantemente los celos de Hera con sus infidelidades, y ésta siempre andaba de venganza en venganza.
Zeus fue un gobernante muy problematizado. Hubo de enfrentarse a los gigantes ("La Gigantomaquia"), a los titanes, a tifón e incluso a su propia esposa que también trató de arrebatarle el poder.
En efecto: Hera, con la ayuda de su cuñado Poseidón y de sus hijos (sendos emblemas de la razón pura: Apolo y Atenea), trató de destronarle.
Pero fracasaron, y Zeus colgó a Palas Atenea y a Hera boca abajo en el firmamento como castigo, atando sus muñecas con brazaletes de oro.
Poseidón y Apolo fueron desolimpizados durante un año entero.

Hera era la Diosa, lo femenino y todos los valores concernidos en dicho concepto. Zeus lo masculino, lo patriarcal, la fuerza.
Los que rendían culto a Hera, daban la espalda a Zeus (tanto dioses como mortales sabían de la interminable guerra de los sexos que libraban el padre y la madre de todos los dioses y de todos los mortales). Y viceversa. No era lógico rendir culto a ambos a la vez. Jasón, era siervo de Hera. Heracles (=Hércules), pese a su nombre, era devoto de Zeus.

De haber vivido en esa época, esta servidora lo hubiera sido de Hera, por supuesto manifiesto .
_________________


En: Mitos griegos
Permaenlace: La guerra de los sexos (Mitos Griegos VI)
Comentarios: 7
Leído 3824 veces.



Lun 13 Ago, 2007 GMT

Baco y Ariadna (Mitos griegos V)

BACO Y ARIADNA.

Baco, dios del vino y de la diversión, halló por azar a Ariadna llorando afligida por el abandono y la infidelidad de su amado Teseo en la isla de Naxos. Tras haberlo salvado con su ovillo de hilo en su aventura en el laberinto del Minotauro (Ariadna simboliza el alma, la inspiración, la salvación que llega en el momento de mayor adversidad), su amado le prometió matrimonio, pero al llegar a la ínsula esperó a que se durmiera y ahí la dejó para siempre.

La hermosa princesa cretense buscaba a Teseo con ansiosos y ávidos ojos, escrutando las rocas, recorriendo las blancas arenas. La diosa del amor, Afrodita, se compadeció de ella, y prometió en el Olimpo, ante el resto de dioses, que la princesa terminaría esposada con un Dios.

Baco, acudió a su encuentro; quiso protegerla al verla en ese estado, hacerla feliz, y amarla. La cortejó con tales propósitos, le regaló una corona de 7 estrellas y la hizo su esposa. Pero Ariadna se consumía lentamente en una silenciosa melancolía, indiferente a todo empezó a debilitarse al poco tiempo del enlace, enfermó y finalmente murió. Baco se convirtió en la sombra de sí mismo. Dejó de ser el dios de la alegría y la fiesta: todo en él se desgarraba por la ausencia de Ariadna. Roto en mil pedazos, lanzó su corona estrellada al aire, y en el Cielo se formó la constelación de "La Corona de Ariadna"(o "La Corona" a secas).

Zeus no soportaba el dolor de su hijo, y rescató a su amada de entre los muertos, y tras devolverle el aliento de la vida, le concedió asimismo el don de la inmortalidad. Ariadna se entregó a los brazos de su enamorado Baco y juntos traspasaron las fronteras del amor y de la más incandescente pasión, enlazados ya por siempre.



En: Mitos griegos
Permaenlace: Baco y Ariadna (Mitos griegos V)
Comentarios: 19
Leído 5893 veces.



Sab 28 Jul, 2007 GMT

Eurídice (Mitos Griegos IV)

ORFEO Y EURIDICE

Orfeo era un músico genial. De su lira brotaban como mágicamente las más embriagadoras melodías. En un paseo por el bosque, conoció a la dríade Eurídice, y quedó prendado al instante de su belleza. Le escribió una canción especialmente pensada para ella, y tras tocársela le confesó arrobado que las notas no alcanzaban a pintar su mirada, y que para él ya no había más música que la de su respiración. Fascinada con su música, sus sinceras y hondas palabras la terminaron de conquistar. Se casaron en el bosque, y se juraron amor eterno.



Pero Eurídice echaba de menos a sus amigas las ninfas del bosque, también conocidas como dríades. Así que ya una vez casada quedó con ellas, y antes de llegar al lugar exacto de su encuentro, su vista se ancló en un hermoso ciervo que huía despavorido del dios cazador Aristeo, hijo de la náyade o ninfa fluvial Cirene y el dios Apolo, que al verla quedó arrebatado por su beldad, y trató de robarle un furtivo beso de sus encarnados labios. Y entonces la más hermosa de las dríades huyó, emprendiendo una carrera extenuante, para escapar al alcance de su perseguidor. Finalmente lo consiguió, pero tan grande era su cansancio que cayó al suelo derrumbada por la fatiga. En ese instante, una serpiente reptando por su pierna le inyectó de una mordedura su letal veneno. Y la bella Eurídice bajó muerta al reino del Hades.
A Orfeo ya no le quedaban ganas de componer. Su música fue barrida por el más oscuro silencio. No hacía sino pensar en su joven esposa fallecida. Resolvió descender al reino de los muertos, y convenció al barquero de nombre Caronte que transportaba las almas por el río Estigia, que separaba la tierra de los vivos de la de los muertos, tocándole una de sus embelesantes odas sonoras. Una vez allí, conoció a Perséfone, la reina del Hades, y una vez más hizo uso de la música para convencerla y que le permitiera rescatar de allí a Eurídice. Le puso la hija de Deméter una sola condición: “la sacarás de aquí, pero no podrás mirarla hasta que no os de el sol”. Orfeo respetó durante todo el camino hacia la salida al exterior y a la luz su promesa, pero justo cuando los primeros y tímidos rayos solares empezaron a rozarle no pudo evitar el volver la cabeza y ahí estaba su amada desvaneciéndose entre brumas y nieblas imposibles de disipar.
La había perdido para siempre, A cambio, Orfeo nos regaló las músicas más tristes, y nostálgicas que jamás la humanidad escuchó.

Orfeo intentó entonces descender de nuevo al Hades, pero Caronte, el barquero de la laguna Estigia, le negó la entrada. Y aunque esperó Orfeo siete días con sus siete noches en el margen del lago, acabó viendo que era demasiado tarde para enmendar su error, así que marchó a errar por los desiertos, sin apenas probar bocado, acompañado sólo por su lira y su música.

Tiempo después, Orfeo tendría un triste final, y acabaría siendo descuartizado y los trozos de su cuerpo, divididos y esparcidos. Su cabeza les llegó a las Musas a la costa de Lesbos, navegando por el río, según se dice, aún moviéndose sus labios llamando a Eurídice, y fue allí donde las musas la recogieron y le dieron sepultura.

Al cielo subió su música, transformándose en la constelación que lleva por nombre la Lira, que contiene la estrella Vega, una de las más brillantes del firmamento, como brillantes eran los ojos de su amada Eurídice, que tal vez siga esperándole aún en el Infierno, acompañada por el recuerdo de su canto.


Visión de Eurídice frente a la laguna Estigia de la mano de Boris Vallejo



En: Mitos griegos
Permaenlace: Eurídice (Mitos Griegos IV)
Comentarios: 1
Leído 4892 veces.



Jue 19 Jul, 2007 GMT

Hero (Mitos Griegos III)

HERO Y LEANDRO.

Hero fue consagrada desde pequeña como sacerdotisa de Venus. Y con tal fin, su padre la alojó en una torre a orillas del mar. Leandro, el más valiente de los mortales, y uno de los más apuestos, supo de su gran belleza a pesar de vivir en otra distante ciudad. Aprovechando que se celebraban en Sestos, donde vivía ella, unos festejos en honor a la diosa, se presentó allí para comprobar si los comentarios sobre su hermosura eran ciertos o no. Quedó fascinado nada más verla, y Venus encargó a su hijo Eros que le disparara a ambos sus dardos del amor, así que se enamoraron los dos a primera vista.

El padre de Hero no hubiera consentido tales amores, así que él, decidido y resuelto, cruzaba todas las noches un mar embravecido, el Helesponto, para llegar hasta ella. Para orientarle, Hero sostenía en lo alto de su solitaria torre una antorcha encendida: "¡Dulce! Por tu amor" gritó él, "surcaría el mar/ Aunque la espuma fuese fuego y las olas ardieran en llamas/No le temo a las olas si te sostienen/Ni me estremezco ante el silbido del mar" Edwin Arnold. Así todas las noches los amantes se unían, y la aurora de cada mañana los separaba; nadie sospechó de tales encuentros.

Pero las primeras feroces tormentas de invierno llegaron hasta el Helesponto. Hero, en el oscuro amanecer de una mañana de invierno, suplicó a su amante para que no surcara las olas esa noche. Pero él rió suavemente, y una vez se puso el sol se lanzó a cruzar el estrecho, y rezó a los dioses, que esta vez no le escucharon; vio la luz de la antorcha ondeando, y finalmente una ráfaga de viento la apagó, y Leandro se hundió bajo las aguas turbulentas, para no volver a emerger jamás. A la mañana siguiente la dulce Hero halló su cadáver traido por la marea, y ansiando la muerte se arrojó al mar para permanecer siempre junto a él.

PD: El poeta Byron intentó y consiguió acometer la proeza de nadar a través del Helesponto, y de regreso de su peligrosa aventura, escribió unas bellas líneas relatando a su vez este mito.

Sunset, de Viorica G

Parte de los versos que sobre Hero y Leandro escribió Lord Byron:

Era noche de agua tormentosa
cuando el amor que envió olvidó salvar
al joven, al bello, al valiente,
la única esperanza de la hija de Sestos.
¡Oh! cuando sola a lo largo del cielo
la antorcha en la torre estaba brillando alto,
aunque la tempestad se estaba levantando y rompiendo la espuma
y las chillonas gaviotas le avisaban,
las nubes arriba y la marea abajo,
con signos y sonidos le prohibían ir.
Él no podía ver, no podía oir,
ni un signo ni un sonido presagiaban temor,
su ojo solo veía la luz del amor,
la única estrella que le gritaba desde arriba;
su oido solo escuchaba la canción de Hero.
¡ Tus olas ya no dividen a los amantes más !



Dulce Pontes, cancão do mar.



En: Mitos griegos
Permaenlace: Hero (Mitos Griegos III)
Comentarios: 2
Leído 2869 veces.



Mie 18 Jul, 2007 GMT

Psique (Mitos Griegos II)

EROS Y PSIQUE.

Psique era la menor de las tres hijas de un rey, y su belleza sólo era superada por su inteligencia, que era muy elevada. Venus, madre de Eros, se puso celosa de ella y le encargó matarla. Pero cuando la vio la amó y deseó irrefrenablemente, y no pudo cumplir su encargo. Es más, se la llevó a un palacio sobre las nubes y la convirtió en su mujer. Pero sólo iba a verla por las noches, a hacerle el amor, y bajo la condición de que Psique jamás intentara ver su rostro. La primera noche tuvo miedo de él, quien la tranquilizó prometiéndole no hacerle daño alguno. Pocos días más tarde, se acostumbró a sus tiernas y ardientes caricias y besos, hasta hacerse adicta a los mismos y amarlo como él a ella.

Pero las hermanas de Psique (Psique no en vano se llama así, representa o simboliza la mente; Eros es el corazón), muertas de envidia, empezaron a atormentarla y a hacerle pensar que tal vez su marido era un monstruo abominable y por eso no se dejaba ver por ella. Psique escondió un candil y una noche vio la cara de su amante: Chicos, es el dios del amor, o sea, que estaba buenísimo, "cañón" vaya. La joven muchacha quedó subyugada ante tanta apostura, y sintió hacia él un amor y una pasión inconmensurables. El despertó y le dijo:"¿qué has hecho? ¡No hay amor sin fe! Te condeno a vagar sola por el mundo y a pasar los peores trabajos. Te lo he dado todo y no has creído. Ese es tu merecido"

Pobre Psique, pasaron décadas, y la madre de Eros la sobrecargó con las peores adversidades y penalidades que puedan imaginarse. Entre ellas, bajar al Reino de los Muertos y pedirle un ungüento de belleza a la propia Perséfone. Psique pensó en ponérselo y así borrar las ojeras y los estragos que sus innumerables lágrimas habían hecho en su rostro. Pero la caja sólo contenía el espíritu del sueño, que le venció inclemente. Ella fue fiel a la esperanza, y bajó hasta los abismos y subió a las cimas más altas llamando a su amado en vano. Una vez Eros la encontró al borde de un camino. El dolor y el sufrimiento habían llenado de contenido el rostro de Psique: ahora era más bella que cuando joven. Entonces Eros comprendió la grandeza de su amor, y la magnitud de su sufrimiento. Y la belleza de su alma, transparentada en su rostro ya no de niña sino de toda una mujer, le fascinó y le enamoró aun más que la primera vez. La perdonó y se la llevó de nuevo consigo. Congeló su edad, y no cumplió más años, no envejeció, y por siempre vivieron juntos en armonía.

Eros y Psique, de Antonio Canova



En: Mitos griegos
Permaenlace: Psique (Mitos Griegos II)
Comentarios: 11
Leído 11886 veces.



Lun 16 Jul, 2007 GMT

Perséfone (Mitos Griegos I)

PERSÉFONE.

Hace poco leí en una revista una referencia mitológica sobre la menta, planta antiespasmódica y benéfica para la digestión. Pues bien, según la leyenda, Perséfone (o Proserpina), poseída por los celos, transformó en menta a una amante de su marido (una ninfa llamada “Mente”, a la que golpeó furiosamente hasta que sólo quedaron de ella sus restos, que se convirtieron en la planta de la menta),y así nació esta especie vegetal.

Deméter, era la diosa de la agricultura. Bajo su égida, el sol brillaba sobre la tierra toda, y los cultivos eran copiosos y florecientes. La primavera era permanente, y duraba todo el año. Estaba muy estrechamente unida a su hija, la bellísima Perséfone. Juntas atravesaban los campos, recogían sus flores y cantaban a la luz que todo hacía crecer.

Un buen día Perséfone tuvo el impulso de irse sola a correr por los campos, y risueña se hizo una guirnalda floral con la que adornó sus largos y ondulados cabellos azabache. En aquel momento, fue vista por Plutón, el Dios de los infiernos, que codició su alegría (de la que él estaba carente), deseó su cuerpo y harto de tanta soledad resolvió convertirla en su reina, y compartir con ella el funesto trono que le correspondía sobre el reino de los muertos. Emprendió una salvaje e inclemente persecución sobre la joven, que finalmente cayó nerviosamente de bruces sobre unos rosales después de una prolongada huida.

- “Venid conmigo, y reinaréis en el subsuelo por siempre junto a mí”

- “No quiero separarme de mi madre, ni quiero abandonar la luz del sol. Dejadme marchar, os lo suplico”

- “Si venís conmigo, compartiréis mi gran poder. Seréis como yo. Os colmaré de lujos y riquezas, nada os faltará”

- “No hay mayor tesoro para mí que vivir sobre la superficie, ni joya más valiosa que la compañía de mi madre, ni mejor visión que la del trigo meciéndose en la brisa o la del rocío resbalando sobre el pétalo de una flor”

- “Así lo habéis querido, entonces…”

Plutón hizo uso de su fuerza física (no estaba dispuesto a seguir solo con su pesada carga) y secuestró a la hija de Deméter, cuyos gritos se escucharon a lo largo y ancho del mundo, hasta llegar a los oídos de su madre. En el inframundo, los castaños (casi rubios) cabellos de la muchacha se tornaron negros por la falta de luz. Su mente vivía de los recuerdos de su vida en la superficie, y se negó a desposarse con Hades. Pero poco a poco, casi sin darse cuenta, empezó a perder la esperanza y lo que otrora era su alegre y desenfadado carácter mudó en dureza y severidad, (hasta el punto de que la Reina de los muertos sólo fue clemente una vez, en el caso ya narrado de Orfeo, cuando le permitió que se llevase consigo de los infiernos a su esposa Eurídice) y se resignó, aceptando su destino final: separarse de se madre y unirse a él, a Hades (una representación mitológica del matrimonio tradicional, en virtud del cual la mujer abandonaba su familia de origen para formar una con el hombre que con ella se casaba). Hades tenía un atractivo subterráneo e inexplicable, y Perséfone sucumbió a sus magnéticos encantos, contra su consciente voluntad, en la noche de bodas. Se convirtió en una celosa y posesiva esposa.

Deméter, ignorante a cuanto había pasado, dejó de preocuparse de sus quehaceres cotidianos, y se empleó a fondo en buscar a su querida niña. Atravesó bosques, ríos, cascadas. Conoció muchos países, viajó sin descanso, pero en ninguna parte la halló. Mientras estaba así enfrascada en su dolor, todo se transformó en un erial helado. Lo que antes era un estío perpetuo, ahora había devenido en un invierno imparable y estático a la vez. Finalmente, conoció a un testigo del paradero de la muchacha, un pastor que estuvo justo allí el día de su secuestro:

- “Mi Señora, vi como el Señor de Ultratumba agarraba con sus brazos a vuestra hija, y la subía en su carro de oro, tirado por dos negros caballos”

- “¿Y que más visteis? Decidme, con premura”

- “Entonces, justo en ese momento, se abrió una grieta en la tierra, y por ella descendieron”

Deméter, al escuchar su relato, sucumbió a la más desgarradora y honda tristeza. El invierno seguía implacable su camino, y ya no crecían las flores, y los agricultores no podían recoger ni un solo fruto.

Zeus, preocupado por la situación, mandó a su mensajero, Hermes, a rescatar a la hija de la Diosa de la Tierra. Pero para que ello fuera posible, era preciso que la joven no hubiera probado bocado alguno durante su estancia en las regiones infernales. Cuando fue interpelada al respecto, negó haber comido durante todo ese tiempo, pero mintió. El probar un solo alimento de los que había en el Tártaro impedía el regreso, y ella había probado 6 semillas de una granada.

La Tierra era ya un inconmensurable desierto congelado. Entonces Zeus llegó a un pacto con Hades: Perséfone pasaría la mitad de cada año con él y la otra mitad con su madre. Cuando cada año la doncella volvía a la superficie, llegaban la primavera y el verano. Y de esta manera, nacieron las estaciones.



En: Mitos griegos
Permaenlace: Perséfone (Mitos Griegos I)
Comentarios: 7
Leído 2539 veces.



Página 2 de 2. Total : 32 Artículos.